
Pastéis de Nata
Pastéis de Nata auténticos: masa filo en espiral, relleno de crema de yema y canela, punto de horno y el caramelo en la base. Receta paso a paso sin secretos.
Los Pastéis de Nata son el embajador global de Portugal — esos cilindros dorados rellenos de crema de yema que comen turistas en Lisboa y que ahora se venden en cadenas por todo el mundo. Lo que muchos no saben es que la receta original es más antigua de lo que parece y viene de un convento.
Nace en el siglo XVIII en el Mosteiro de Santa Maria de Belém en Lisboa, donde las monjas usaban las claras de huevo para almidones y aprovechaban las yemas para hacer estos postres. Tras la extinción de los conventos en 1834, la receta emigró a una pastelería llamada Pastéis de Belém, que sigue funcionando hoy — y sus pastéis siguen siendo los de referencia mundial.
La receta parece complicada (masa filo, crema de yema, caramelo) pero es principalmente paciencia, no magia.

Ingredientes (12 pastéis)
Para la masa:
- 1 lámina de masa filo/hojaldre (congelada va perfectamente)
- 50 g de mantequilla derretida
Para el relleno de crema:
- 150 ml de leche entera
- 75 g de azúcar
- 30 g de harina de maíz (maicena)
- 5 yemas de huevo
- 1 rama pequeña de canela
- Cascara de limón (opcional, muy auténtico)
Para acabar:
- Azúcar extra para espolvorear
- Canela molida para espolvorear
Sustituciones y apuntes
- Masa filo: comprada congelada de supermercado funciona perfectamente. Si la encuentras en tienda española especializada también. La masa casera para filo es técnica diferente y mucho más trabajo — la comprada es 100% aceptada.
- Yemas: necesitas yemas de verdad, no claras. Si usas huevos enteros, perderás el sabor característico.
- Maicena: es lo que da cuerpo a la crema sin hacerla gelatina. No la cambies por harina común.
Preparación paso a paso
1. La crema de yema (10 min, mínimo 2h reposo). Calienta la leche con la rama de canela (y cáscara de limón si la usas) hasta casi hervir. Bate las yemas con el azúcar hasta blanquear. Mezcla la maicena con un poco de leche fría para que no agarre grumos, luego vierte en las yemas con azúcar. Cuela la leche caliente lentamente en la mezcla de yemas mientras bates. Calienta esta mezcla a fuego lento removiendo constantemente: 5-6 minutos hasta que espese y se vea el fondo de la cazuela al remover. Vierte en un bol, cubre con film plástico (directamente sobre la crema para evitar piel) y enfría mínimo 2 horas en nevera — mejor toda la noche.
2. Prepara los moldes. Moldes de papel para pasteles pequeños tipo muffin (se venden en supermercados). Alternativamente, moldes metálicos de tartaleta si tienes.
3. Arma la masa en espiral (8-10 min). Saca una lámina de filo de la caja (si está congelada, déjala descongelar 20 minutos). Es frágil, maneja con cuidado. Pincela con mantequilla derretida. Coloca otra lámina encima, más mantequilla. Repite hasta 3-4 láminas de grosor. Ahora, desde un lado largo, enrolla el filo como si fuera un churro — apretado pero sin destrozarlo. Corta el cilindro en trozos de unos 3-4 cm de grosor.
4. Moldea en espiral. Toma un trozo de cilindro (las capas de filo enrolladas) y colócalo en el molde de papel, presionando suavemente desde el centro hacia fuera para que forma las paredes. Quedará un cilindro hueco con paredes de espiral — eso es exacto.
5. Rellena. Cucharada o dos de crema fría en el fondo de cada pastel. No llenes demasiado — los pasteles suben al horno.
6. Hornea (15-20 min). Horno precalentado a 220 °C. Coloca los pasteles en bandeja y hornea hasta que el filo esté dorado oscuro (casi quemado ligeramente) — 15-20 minutos según tu horno. Los pasteles auténticos de Belém tienen esas manchas caramelizadas en la base y los bordes.
7. Espolvorea. Apenas salen del horno, espolvorea azúcar y canela molida (la mezcla clásica portuguesa). El azúcar se pega al vapor caliente.
8. Enfría un poco. Los Pastéis de Nata se comen tibios — espera 10-15 minutos para que se endurezcan ligeramente pero sigan siendo cremosos por dentro.
Los 4 errores que arruinan Pastéis de Nata
- Crema hecha en el momento. La crema debe estar fría desde hace horas — si la usas tibia, se reblandecen las paredes del filo al rellenar y el pastel colapsa. Prepara la crema mínimo la noche anterior.
- Filo demasiado delgado o grueso. Pocas capas = filo papilla tras hornear. Muchas = filo grueso tipo cartón. 3-4 láminas es el punto justo para obtener esa estructura crujiente-escamosa.
- Horno tibio. A temperatura baja, el filo no se dora correctamente y la crema no pone punto de espesor interno — queda blanda. El horno a tope (220 °C) es lo que crea el contraste: exterior caramelizado, interior cremoso.
- Sobre-relleno. Si llenan demasiado, el relleno rebosa al hornear y estropea tanto el pastel como la bandeja. Máximo dos cucharadas de crema por pastel.
Variaciones populares

- Sin canela o con canela abundante. Algunos puritanos dicen que la canela es «modernismo», otros la quieren abundante. La receta original del convento llevaba canela, así que aquí va.
- Con un poco de almendras molidas en la crema. Variante que se ve en algunas casas: almendras molidas en la base de crema.
- Tamaño grande (empanada). La misma receta pero en un molde grande, sin cortar en trozos — se sirve en porciones. Más de restaurante.
Con qué acompañarlos
En Portugal se comen al desayuno, a media mañana con café, o después de comer como postre. La combinación clásica es Pastéis de Nata + café português (espresso fuerte), ese contraste de amargo y dulce. También van bien con chocolate caliente o té.
Conservación
Recién hechos: insuperables, tibios en las 2 horas siguientes. En el día: hasta 24 horas en caja a temperatura ambiente. Tras 24h empiezan a resecar. No se recomiendan congelar — aunque algunos lo hacen, el filo sufre y la crema cambia de textura. Si los haces con anticipación, mejor hacerlos el mismo día o guardar solo la masa montada en crudo congelada (hornea directamente del congelador).
Valor nutricional (por pastel)
Valores aproximados por pastel (esta receta rinde 12):
| Nutriente | Por pastel |
|---|---|
| Calorías | ~185 kcal |
| Proteínas | 3 g |
| Hidratos de carbono | 22 g |
| Grasas | 10 g |
| Fibra | 0,5 g |
Es un postre denso — yemas de huevo, mantequilla y azúcar lo hacen casi un bombón salado. Pero un pastel es porción controlada y moderada comparado con otros postres. Perfectamente asumible en una dieta equilibrada.
Los valores son orientativos y pueden variar según los ingredientes y cantidades exactas utilizados.
Preguntas frecuentes
¿Dónde consigo masa filo?
Cualquier supermercado con sección de congelados tiene paquetes de masa filo — también suele llamarse «masa filo» o «pasta filo». Compra un paquete y congela lo que no uses.
¿Puedo hacer la masa filo desde cero?
Técnicamente sí — es agua, harina y aceite. Pero es una técnica especializada (tienes que conseguir que la masa sea tan fina que casi sea transparente). Para empezar, compra filo; cuando domines el resto, experimenta con la masa.
¿Por qué mi pastel queda con la crema líquida?
O el horno no estaba lo suficientemente caliente (necesita 220 °C, no menos), o la crema no llevaba suficiente maicena. Comprueba que la crema cocida espese bien — debe quedar casi sólida cuando fría.
¿Se pueden hacer sin moldes especiales?
Con trabajo, sí: un vaso o taza del tamaño apropiado presionando el filo adentro crea las paredes. Menos elegante pero funciona. Los moldes de papel son baratos (€1-2) y valen toda una vida.
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